30 julio, 2019

¿Cuántas veces en la noche lloraste mientras rogabas que todo lo que sucedía no fuera real?

Creo que a todos nos ha pasado. Ese momento en la noche en el que sentimos que durmiendo todo va a pasar, pero no es así. Es ese instante cuando seguro recuerdas que un ser querido ya no está, que nuevamente tienes el corazón roto o que incluso tus metas se ven imposibles. Entonces nos embarga ese sentimiento de angustia que a algunos los hizo rendirse y que a muchos los hizo tomar la decisión de no continuar.

Por alguna razón en la noche es cuando más pensamos, es cuando más recordamos y la melancolía está a flor de piel. Una vez escuche que “pensar mucho es malo”, pero no es así. Pensar mucho en algo es el comienzo para sanar. No te digo que sea la experiencia más bella o que vaya a calmar tus demonios de un momento a otro. Sin embargo, te puedo asegurar que es el camino para encontrar fuerzas y encontrar la luz al final del túnel.

La vida es un vaivén de situaciones que nos marean y nos llegan a abrumar, especialmente cuando muchos momentos difíciles se juntan. Pero no te preocupes porque todo lo que estás pasando es solo es una estación en tu vida. Tal como en el año hay momentos de lluvia, hay otros de sol. Pero recuerda que todo depende de ti y de cómo decidas afrontar la situación. 

¿Cuántas veces en la noche lloraste mientras rogabas que todo lo que te estaba pasando no fuera real?

A pesar de lo que te haya dicho tu profesor de física, nada es imposible en esta vida y tú más que nadie lo puede todo. Así que llora si lo necesitas y saca todo ese dolor que hay en tu corazón. Luego levántate y sigue luchando, porque solo las guerreras saben lo que es ser feliz. No te canses nunca de luchar. La vida seguramente va a ser difícil mil y un veces más, pero también ser encantadora un millón de veces más.