30 julio, 2019

El éxito es la suma de pequeños esfuerzos repetidos día tras día

Hace poco decidí realizar algunos cambios en mi vida y fue todo un reto porque yo le tengo miedo al cambio. Pero que mejor momento para poner proyectos en marcha que hoy. Ya no quise esperar a “el próximo año” o a esas promesas que no eran más que excusas. Desde el inicio supe que sería difícil y es que todo lo bueno tiene un camino empedrado.

Ya sea que quieras darle un giro a tu vida o mejorar algunos aspectos, recuerda que tu meta es el éxito y para llegar a ello debes esforzarte. No se trata solo de un pequeño empujón al inicio. Es más bien una lucha constante de sangre, sudor y lágrima. Para algunos serán, probablemente, amanecidas, dejar de salir los fines de semana, pasar menos tiempo con seres queridos o sacrificar momento de ocio.

Recuerda que todo eso es parte del esfuerzo que te llevará al éxito que te mereces. Exactamente a eso se refiere la siguiente frase. Si tu meta es ser lo mejor en lo que haces, será necesario que seas constante y que te comprometas. Todos los días debes aportar algo de ti mismo, siempre recordando que este sacrificio tiene un por qué.

El éxito es la suma de pequeños esfuerzos repetidos día tras día

Levántate cada día pensando cuál es tu objetivo y como eso aportará a tu vida más adelante. Los frutos no los verás al instante, pero cuando lleguen durarán por siempre. No elijas el camino corto porque todo lo que llega fácil, fácil se va. Ordénate, ponte reglas, traza metas realistas y cree en ti mismo.

La próxima vez que mires a alguien exitoso será cuando te mires al espejo. En ese momento verás todo lo que tienes, sabrás que hubo un gran esfuerzo de tu parte, te sonreirás a ti mismo recordando cada instante de tu lucha y sentirás el orgullo que solo un buen trabajo te puede dar. Así que levántate y empieza a caminar hacia el éxito.