31 julio, 2019

Lo más doloroso en la vida es perderte a ti mismo

La vida es un viaje constante con momentos felices, otros tristes y algunos que preferiríamos olvidar. Lo cierto es que en este trayecto perdernos a nosotros mismos es muy común. Esto quiere decir que perdemos nuestro rumbo, dejamos atrás nuestros ideales y, en un punto, nos ponemos en segundo plano.

Aunque hay situaciones que lo ameritan, muchas veces sucede por poner a otra persona en el lugar que nos corresponde. Alguien muy sabio me dijo una vez que para amar y/o valorar a otra persona primero debes de hacerlo contigo misma. Conectarte con tu yo interior y buscar ese equilibrio en tu vida te permitirá darle algo bello a tu pareja y a todos los que te rodean. Porque de eso se trata: compartir la felicidad, no perderla por alguien.

Seguramente en algún momento has sentido tranquilidad plena y tienes todos tus asuntos perfectamente equilibrados. Te has encontrado a ti misma, pero llega alguien a desencajar todas las piezas y puede que sientas nuevamente el rumbo ¡no lo permitas! Está en ti evitar que eso suceda.

«Lo más doloroso en la vida es perderte a ti mismo en el proceso de valorar demasiado a alguien» – Come, reza y ama

Con esto no quiero decir que te cierres a la posibilidad del amor y no dejes a nadie entrar a tu vida. Lo que esta frase intenta decirnos es que, aunque llegue el amor de tu vida, nunca debes olvidar el equilibrio emocional que ya has logrado o al que aspiras. Sé que muchas veces tendrás que sacrificar algunas cosas por el bienestar de tu pareja, pero esa no es excusa para perderse.

Tú puedes y debes continuar el camino para equilibrar tu vida. No cambies tu forma de ser, tus gustos o tus acciones por otra persona. Quiere sin límites, con la única condición de que serás tú lo primordial. Encuéntrate mil veces si es necesario, pero quiérete más que nada y nadie.