30 julio, 2019

Viajar no es cuestión de dinero, sino de coraje

Es una ironía que trabajemos día y noche sin descanso para conseguir el dinero suficiente que nos llevará a la más grande aventura de nuestras vidas y que al final nunca lo hagamos. Muchas veces me ha sucedido que he tenido justo lo que necesito para viajar y conocer el mundo, pero siempre “pasa algo” y me digo a mí misma “será el próximo año”. Creo que he dicho eso desde hace 5 años y aún no sucede nada.

Como muchos de ustedes yo también he usado la excusa de “la falta de dinero”, pero no es más que una barrera que me impongo. De la misma manera, en la vida muchas de nuestras metas no se cumplen porque somos nosotros quienes nos ponemos límites innecesarios. Puede que el gran sueño de tu vida no sea un viaje, pero ¿cuántas veces has pospuesto tus metas? ¿Cuántas veces te has puesto una excusa por miedo? ¿Cuántas veces más lo vas a dejar para el próximo año?

Viajar no es cuestión de dinero sino de coraje

La siguiente frase habla específicamente de los viajes, pero es un claro ejemplo de cómo buscamos razones para no dar grandes pasos por miedo. Piensa por un minuto en cada una de las cosas que te detienen de hacer aquello para lo que naciste listo. Si esas excusas te las dijera alguien más ¿qué le dirías? Seguramente lo incitarías a perseguir sus sueños y a no dejar que nada le impida ser feliz. Pues le estarías dando un buen consejo que tú también debes seguir. 

Al final es otra forma de decir que el cielo es el límite y todo lo demás son excusas. Es cierto que a veces habrá obstáculos, pero que sea la vida quien los ponga para que luego seas tú quien los supere. Si hay algo que siempre te detiene para llegar a tu meta, es que te estás aferrando solo para no salir de tu zona de confort. Suéltate un momento y salta hacía lo que tanto quieres. ¿Acaso seguirás esperando?