Para ser feliz empieza por SER

frases de felicidad

La frase puede resultar ciertamente confusa o incluso para algunos ser superficial, pero esconde más de lo que crees si lo analizas con la mirada correcta. Para entender la frase “para ser feliz primero debes ser” debemos ahondar en lo que entendemos por felicidad.

Todos hemos buscado o anhelado la felicidad para nosotros. Algunos la representan con estar cerca al ser amado, algunos piensan que son risas continuas, otros que es simplemente paz. Dependerá del grado de tormentas que haya en tu corazón.

Sea como sea, hemos olvidado que la felicidad no es una meta. Hablamos de ella como si fuera un regalo que tras un arduo trabajo se nos será dado y que lo tendremos disponible para nosotros siempre. Suena fantasioso y bello, pero no es así. La felicidad nunca ha sido una constante para nadie y justo por eso es tan buena.

¿Qué sería realmente de nosotros si viviéramos en constante felicidad? ¿Acaso no nos aburriríamos? ¿Acaso no sentiríamos que es más del montón? La felicidad es justamente tan preciosa porque viene y va. Porque tenemos contrastes tan fuertes como es la tristeza y la depresión para compararla.

Ahora, por favor no pienses ni por un minuto que estamos romantizando la tristeza. Nuestro cuerpo tiende por naturaleza a las acciones negativas porque estas suelen evitar malos momentos y, por otro lado, la felicidad solo se logra arriesgándote. Entonces la tristeza es algo tan inherente como la felicidad, pero tendemos más a la primera. Es así como debemos construir nuestra felicidad día a día.

Llegamos a la pregunta del millón ¿Cómo podemos ser felices? Aquí es donde entenderemos mejor la frase “para ser feliz primero debes ser”. No hay una formula correcta, pero si la hubiese te puedo asegurar que el primer paso siempre será SER. Un solo verbo te está diciendo que te ames, que te vea hermoso, que te protejas, que te des atención y que no reprimas quién eres.

Por supuesto que todos tenemos defectos que quisiéramos erradicar, pero ojo ahí. Hay defectos inherentes y defectos aprendidos. Analiza cuáles son parte de tu persona y abrázalos. Mantenlos bajo control, claro que sí, pero deja de avergonzarte de ellos. Deshazte de los otros que son malos hábitos, no los necesitas.

Una vez que te hayas entendido habrás entendido el especial y difícil universo que eres. Las cosas buenas y malas forman parte de ti. No le tengas miedo a esa parte de ti que puede estar llena de ansiedades, dolores, miedo, pánico, etc. Acércalas y pregúntales por qué, pregúntate por qué.

Piénsalo así. Si eres el jefe de una empresa y hay un problema grave algún trabajador te intentará decir lo que está pasando. Tu puedes evitarlo y no escuchar lo que dice, pero eventualmente más trabajadoras te lo dirán y más y más porque nadie quiere perder su trabajo. Tú eres el único que puedes solucionarlo, pero mientras más lo ignores más grande será.

Lo mismo sucede con tu SER que está conformado por buenas y, las mal llamadas, malas cosas, que en realidad son solo diferentes, pero de eso hablaremos en otra frase. Así que es hora de SER como nunca antes has sido y de llevarte la sorpresa de qué tan agradable es empezar a ser feliz. Busca la felicidad en cada pequeño detalle tuyo, esa es la respuesta.

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